Érase que se eran dos puertas .
Tú estás ante ellas.
Y tras de tí se derrumbó el universo.
No hay regreso. No queda nada.
Detrás de una está lo que más anhelas.
Detrás de la otra lo que más detestas.
Tú no sabes detrás de cual está que.
Un guardian proteje cada una de las puertas.
Sin embargo te dejarán entrar por la que elijas.
Tú decides.
Para saber detrás de cual está que, puedes dirigirte a uno y sólo uno de ellos una sola vez.
Uno de los dos siempre miente.
El otro siempre dice la verdad.
Pero tú no sabes quien dice que.....
(La versión es mia, el planteamiento viejo... a ver...)


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